dimarts, 20 de setembre del 2011

Llengua, Cultura i Societat


“Les paraules són sempre mig d’algú altre. Esdevenen “nostres” només quan el parlant les omple amb la seva intenció, amb el seu propi accent; és a dir, quan les fa seves. Abans d’aquest moment d’apropiació, les paraules no existeixen en un llenguatge neutre i impersonal, sinó en les boques de l’altra gent, en els contextos concrets de les altres persones, al servei de les seves intencions: és d’aquí que hem d’agafar les paraules i fer-les nostres.”

El procés d’apropiació és força interessant. Primer has de adquirir el coneixement d’aquestes paraules mitjançant la lectura o l’audició de les mateixes. Desprès has de trobar-hi el significat, tant en el context original, com en altres situacions en que puguis fer servir aquesta paraula. Aquí és a on comença la veritable apropiació de la paraula, quan l’adaptes al teu imaginari i penses en els diferents sentits de la mateixa. A partir d’aquest moment passa a formar part de la nostre “base de dades” particular i queda etiquetada com a “disponible” per fer-ne ús en el nostre sistema d’expressió.

És evident que quantes més paraules afegim a la nostre “base de dades”, més possibilitats tenim d’expressar-nos d’una forma fluida i entenedora per a la nostre audiència, aconseguint transmetre el nostre missatge a la majoria dels lectors o oients, fet que ens pot servir per iniciar un intercanvi de paraules amb ells que ens aporti algun nou element desconegut fins aquell moment.

En definitiva, les paraules, com a vehicle transmissor de les nostres inquietuds i pensaments, prenen força i significat quan son utilitzades d’una manera acurada desprès d’una intensa reflexió, escollint-les en cada moment i circumstància per expressar amb el nostre estil el que volem dir i com ho volem dir. Aquest discurs sempre és de doble direcció, doncs les paraules que hem utilitzat per construir-ho han estat apropiacions d’altres discursos i al mateix temps seran apropiacions pels nostres oients o lectors, en el moment en que adquireixin el coneixement d’elles.

Si parlem de la llengua com a objecte transmissor dels nostres pensaments, hem de distingir les seves dues formes de manifestar-se: la parla i l’escriptura. En totes les societats, la parla ha precedit cronològicament a l’escriptura i poden observar importants diferències d’estil entre una i altre manifestació: difícilment trobarem per escrit expressions de caire més col·loquial que si son utilitzades de forma oral.

La llengua pot definir-se com un conjunt d’enunciats que varien en el temps i en l’espai en funció del context històric i social del parlant; per tant estem parlant d’un objecte dinàmic que en mans de la persona que formula els enunciats, té la capacitat d’adaptar-se  a l’audiència a qui es dirigeix, adoptant una forma d’expressió més o menys formal en cada cas.

L’estudi de la llengua pot abordar-se des de dues perspectives diferents:

  • Sincrònica, si fixem en el temps el moment de la nostre observació.
  • Diacrònica, si observem la llengua en estat d’evolució al llarg del temps.

Les diversitats observades des d’una perspectiva sincrònica reben el nom de variacions i son estudiades per la dialectologia o la sociolingüística. En canvi si la perspectiva adoptada es la diacrònica, la diversitat lingüística rep el nom de canvis i se n’ocupen d’ells l’etimologia, la gramàtica històrica o l’historia de la llengua.

L’estudi de la llengua ha rebut un impuls considerable amb l’aparició d’organismes encarregats de la seva normalització, que garanteixen la conservació de la seva identitat particular, en front de les influències externes produïdes per altres llengües. No es tracta de barrar el pas a les noves apropiacions col·lectives de paraules procedents de l’exterior, sinó d’adequar-les a l’ idiosincràsia pròpia. A Catalunya d’això se’n encarrega  el TERMCAT. Un punt important en el treball del TERMCAT és l’ interrelació entre la ciutadania i l’organisme, quan es tracta de normalitzar l’ús que es fa de la llengua al carrer i d’adequar aquest ús a la normativa acadèmica.


dilluns, 19 de setembre del 2011

El Patio Trasero. Nuevas formas de Colonialismo


EL PATIO TRASERO



Tal y como indica el nombre (países industrializados), el nivel de desarrollo de un país se mide, entre otras cosas, por el grado de industrialización del mismo. En este sentido, la agricultura ha dejado de tener un papel principal en las mediciones económicas a simple vista. Pero la realidad es que las actividades agrícolas están plenamente integradas dentro del sistema productivo del capitalismo. Asociada a la transformación de los sistemas de explotación agraria, encontramos también un cambio de rol de los antiguos agricultores de los países industrializados, hoy en día convertidos en empresarios.

El proceso de transformación agrario ha originado una industria colindante, necesaria para procesar, manipular, almacenar, transportar, etc., los productos desde su origen hasta los mercados donde se consumen. Toda esta industria no era necesaria cuando hablábamos de agricultura de subsistencia, donde una familia trabajaba su tierra y obtenía el alimento que consumía, pero en la actualidad los trabajadores del campo, producen para comerciar con su producto y se organizan como una verdadera empresa, la cual forma parte del eje productivo de un país y se rige por las leyes del mercado.

Evidentemente, este hecho se produce únicamente en los países desarrollados. A diferencia de éstos, en los países pobres, son empresas extranjeras las que controlan el proceso productivo, a menudo en detrimento de la población autóctona, y con el beneplácito de las esferas de poder de uno y otro país.



Dependencia productiva

Uno de los principales problemas del monocultivo productivo, es que su éxito depende de los precios internacionales del cultivo, habitualmente muy variables, por lo que se intenta obtener el máximo beneficio en el menor espacio de tiempo posible. Por tanto se trata de una economía especulativa, que puede, en caso de un hundimiento de los precios, llevar a la ruina (todavía más), a países enteros, pues el tipo de empresas que controlan esta economía se convierten en las mayores suministradoras de ocupación de un país. Además, el hecho de que estos productos estén destinados al comercio internacional, implica que en algunos casos hayan de pasar por un proceso de tratamiento industrial en los países de origen, lo cual lleva a la construcción de fábricas para el empaquetado o la transformación en productos semielaborados. Estas fábricas también suelen estar en manos de capital extranjero, por lo que, finalmente los recursos naturales de un país, quedan en manos de una empresa privada, creando así una nueva forma de neocolonialismo.



“El pez grande se come al chico”

A lo largo de la historia, encontramos multitud de ejemplos de países que han explotado los recursos naturales de otros países en beneficio propio, con vagas justificaciones o incluso sin ellas. Como dice en su artículo Manuel Leguineche, en boca de un ciudadano hondureño:

“los españoles se llevaron el oro y nos dejaron las iglesias” […] “los gringos se llevaron la piña y las bananas, y nos dejaron hospitales, escuelas y algunas carreteras, es verdad, pero se llevaron más que dejaron. Los placeres, son por onzas, y los males, por arrobas. La verdad, amarga, y la mentira, dulce como el plátano”.

En el pasado, la gran mayoría de los países colonizadores sacaron partido de sus colonias. El Imperio Británico, Francia, España, se aprovisionaron durante siglos con los productos procedentes de la India, África o Sudamérica, cuando no se trató de una expoliación. En la actualidad, se practica otro tipo de colonialismo, de carácter económico, donde aparentemente cada país disfruta de su independencia política, pero la realidad es que la economía (y por tanto el desarrollo del país) está controlada desde el exterior por empresas que cuentan con una serie de privilegios otorgados, y que imposibilitan el crecimiento y la explotación de los recursos propios de un país.

El caso más claro, es el neocolonialismo tanto económico como político, que ejercen los Estados Unidos sobre diversos países centroamericanos, pero también podemos ver empresas que se han lanzado a la compra de terrenos en países desfavorecidos para instalar allí sus negocios relacionados con la agricultura. Entre ellas, encontramos al grupo ruso Renaissance Capital que recientemente ha adquirido 300 mil ha. en Ucrania, donde también ha desembarcado el grupo británico Landkom o el banco estadounidense Morgan Stanley. Pero quien se lleva la palma, es la empresa coreana Daewoo, compradora de más de 2 millones y medio de ha. en diversos países africanos, o los países productores de petróleo, con escasez de tierras de cultivo, que se han lanzado a la adquisición indiscriminada de tierras en territorio africano y asiático, donde ya controlan más de 6 millones de ha. También la especulación ha llegado a Argentina, donde la firma Benetton dispone de casi 1 millón de ha. de terreno para la cría de ganado, y donde se ha convertido en el mayor productor de lana del país.

En general, la venta o el alquiler de tierras a estados o empresas extranjeras, repercute en expropiaciones a pequeños productores o en deforestaciones masivas. Aproximadamente una ha. de bosque produce un beneficio 15 veces mayor si se dedica a la producción agraria que si se utiliza para la producción de madera. De ahí que grandes bosques de la Amazonia, el Congo o Borneo estén siendo sustituidos por plantaciones.



La “Amenaza Comunista”

Una de las cuestiones que más me han llamado la atención, es como, una vez más, se manipula la opinión pública con el tan raido argumento de la “amenaza comunista”. A lo largo de la historia reciente hemos presenciado verdaderas barbaridades cuya justificación ha sido el “peligro rojo”. Desde golpes de estado promovidos por agencias estatales extranjeras, hasta asesinatos o depuraciones políticas realizadas para “salvar al mundo”, por personajes sin escrúpulos cuyo objetivo final ha sido meramente económico.

Desgraciadamente, estamos en un mundo donde los valores económicos priman sobre el respeto a la Humanidad, y estos hechos nos lo demuestran día tras día. El peligro es que en la actualidad, los mismos que alardeaban de ser los protectores del mundo, ante la desaparición de los regímenes comunistas y por tanto de su “amenaza”, han sustituido su discurso y ahora nos hablan de la “amenaza terrorista”, en muchas ocasiones sin ningún fundamento razonable.

diumenge, 18 de setembre del 2011

Agricultura Capitalista vs. Agricultura de Plantación


La capitalización de las actividades agrícolas es un proceso que se inició a mediados del siglo XVII y que se reforzó considerablemente durante el siglo XX. Durante este proceso se consolida la función del espacio rural como productor agrario y de la ciudad como centro industrial y comercial, receptor de los productos del campo.

Este proceso conlleva la aplicación de nuevas técnicas de explotación, que a su vez exigen un mayor capital para la adquisición de maquinaria. Por otra parte, representa la transformación de la agricultura basada en el modelo feudal, en el que coexistían grandes propiedades agrarias de tipo extensivo (con una producción muy por debajo de su potencial) en manos de la nobleza, la Iglesia o la Corona, donde los trabajadores del campo dependían totalmente de sus señores, con pequeñas explotaciones familiares, generalmente de subsistencia.

Este modelo, típicamente europeo, se transformó, según el caso, en grandes latifundios, gestionados por un propietario con trabajadores asalariados, donde se busca el máximo rendimiento, y para lograrlo se modernizan las explotaciones con capital propio o financiado. En el caso de las pequeñas explotaciones familiares, se busca no sólo el autoabastecimiento, sino la comercialización de los productos que se cultivan de forma intensiva. Esta agricultura intensiva se basa en una importante inversión de capital por unidad de producción, en forma de dinero o de nuevas técnicas de explotación, que incluyen el uso de piensos y fertilizantes, la implantación de regadíos o la mecanización del trabajo y la manipulación para la comercialización de los productos.

La globalización del sistema económico ha llevado a la creación de un nuevo tipo de empresas, conocidas con el nombre de “agroindustrias”, grandes compañías de comercialización de productos agrícolas, que controlan todo el proceso de producción y distribución.

El modelo americano se caracteriza por ser una agricultura industrial muy evolucionada, con un alto grado de tecnificación y mecanización. Se organiza en grandes regiones de monocultivo, los llamados belts o cinturones especializados, en los que se produce tabaco, algodón, maíz, etc. La agricultura norteamericana es fundamentalmente exportadora, con explotaciones de grandes dimensiones y otras de carácter familiar, sobre todo en cultivos estacionales. En los últimos años se ha producido un incremento importante en la superficie de tierras dedicadas al cultivo de productos orgánicos, así como en el número de productores certificados.

El régimen de propiedad de la agricultura americana, es privado con una explotación directa. Su destino es el mercado, del cual obtiene sus recursos la economía familiar que la explota. Utiliza todos los avances técnicos, mecánicos y científicos que la revolución verde pone a su alcance, lo que la convierte en la agricultura más rentable del mundo. En Estados Unidos, la agricultura es una actividad protegida, mediante una política de sostenimiento de precios, que hace que la mayoría de explotaciones obtengan unas rentas adecuadas a su producción.

Como hemos comentado, la agricultura estadounidense se caracteriza por su especialización, con la formación de anillos geográficos específicos, entre los cuales están:

  • Anillo algodonero, en torno al golfo de México, al sur de los Apalaches y en las zonas más favorables de las riberas del Misisipí.
  • Anillo del maíz, que se extiende en la mitad este del país.
  • Anillo del trigo, al oeste, en zonas más frías y secas.
  • Anillo de los forrajes y la ganadería, en las zonas más frías y húmedas.

La definición de los paisajes agrícolas americanos se debe a los Planes Centrales del gobierno de los Estados Unidos, con una parcelación geométrica del territorio, y una situación centralizada de las casas de las granjas, perfectamente comunicadas con sus tierras y con los grandes nudos de comunicaciones estatales, que facilitan el transporte de los productos cosechados.



Agricultura de Plantación

Como hemos comentado anteriormente, la agricultura de plantación es típica de los países subdesarrollados, aunque también puede darse en países industriales, como Estados Unidos donde encontramos plantaciones de algodón sobre todo en el sur. Los productos típicos de las grandes plantaciones, son el café, los plátanos, el algodón, la caña de azúcar o el tabaco, cultivados en régimen de monocultivo por grandes empresas de capital extranjero, que ocupan a la población autóctona.



Uno de los principales problemas de este tipo de monocultivo productivo, es que su éxito depende de los precios internacionales del cultivo, habitualmente muy variables, por lo que se intenta obtener el máximo beneficio en el menor espacio de tiempo posible. Por tanto se trata de una economía especulativa, que puede, en caso de un hundimiento de los precios, llevar a la ruina (todavía más), a países enteros, pues este tipo de empresas se convierten en las mayores suministradoras de ocupación de un país. Además, el hecho de que estos productos estén destinados al comercio internacional, implica que en algunos casos hayan de pasar por un proceso de tratamiento industrial en los países de origen, lo cual lleva a la construcción de fábricas para el empaquetado o la transformación en productos semielaborados. Estas fábricas también suelen estar en manos de capital extranjero, por lo que, finalmente los recursos naturales de un país, quedan en manos de una empresa privada, creando así una nueva forma de neocolonialismo.

En los países en los que se dan este tipo de plantaciones, encontramos también pequeñas explotaciones familiares de subsistencia (que son las habituales en los países subdesarrollados), con escasa o nula tecnificación, y que a duras penas producen las cantidades mínimas para autoabastecer a la familia que las trabaja.

Otro hecho que se está produciendo en la actualidad, es la compra de tierras fértiles de países subdesarrollados, por parte de empresas de países ricos con el fin de asegurarse alimentos en el futuro. Es el caso de Madagascar, que se encuentra ante la disyuntiva de aceptar o no dos ofertas procedentes de empresas coreanas e indias, para alquilar un total de 2 millones de hectáreas de tierras cultivables que se dedicarían al cultivo de arroz y lentejas, pero que en cualquier caso, no servirían para alimentar a su población, sino que engrosarían las arcas de las citadas empresas.

Madagascar es un país sumido en una inmensa pobreza. El 70% de sus habitantes viven por debajo de la línea mundial de la pobreza y más de la mitad de los niños menores de 5 años están desnutridos. La agricultura es el sector más importante de la economía, aunque la superficie cultivada sólo representa el 5% del total. El tipo de agricultura que se ha llevado a cabo en la isla es de tala y quema, con lo que se ha infringido un severo daño al medioambiente, y a la vez van desapareciendo valiosos terrenos arables para el crecimiento de las cosechas. La escasa población que tiene acceso a tierras fértiles, practica cultivos de subsistencia de arroz, maíz, sorgo, habichuelas y calabazas, pero la gran mayoría de los cultivos se dedican a la exportación (en manos de multinacionales extranjeras). El café es el principal producto cultivado, seguido de la vainilla, la pimienta y la caña de azúcar.

El posible acuerdo entra la multinacional coreana Daewoo y el gobierno malgache, incluye cláusulas, claramente perjudiciales para la población autóctona, como la obligatoriedad del uso de mano de obra sudafricana. Sin embargo, otros países africanos se han mostrado interesados en alcanzar un acuerdo similar para alquilar sus tierras a éstas grandes compañías internacionales.

dissabte, 17 de setembre del 2011

El glorioso año 92


En la vida todos tenemos uno o varios momentos que con el paso del tiempo recordamos con ese dicho tan popular, “que me quiten lo bailao”. Uno de mis momentos fue el glorioso 92. La cúspide se alcanzó a finales de abril con la firma de mi adhesión voluntaria al expediente de regulación de la empresa láctea Ato, y la semi-voluntaria de Núria, mi pareja. La gestación de estos “despidos” se remonta unos meses atrás: con la amenaza del expediente siempre presente, la empresa presionaba al comité del que yo formaba parte desde hacía tres años, en busca de recortes salariales y sociales inaceptables. Conocedores de la situación (realmente de extrema dificultad) y de la voluntad de gran parte de los trabajadores, lejos de impresionarnos con las amenazas emprendimos una serie de acciones de riesgo, que por suerte dieron sus frutos. La primera de ellas fue denunciar el excesivo número de trabajadores contratados a través de empresas de trabajo temporal, entre las que se encontraba Núria. Como consecuencia de la denuncia, unas 30 personas pasaron a considerarse fijas en plantilla de la empresa. La segunda acción, fue la definitiva: aceptamos sentarnos a negociar el expediente, pero con condiciones.

La empresa planteó un expediente que afectaba a 600 de las 700 personas que quedaban en ella, después de la no renovación de los contratos temporales en vigor. Nuestra propuesta contemplaba la pre-jubilación de todo el personal mayor de 50 años y la apertura de una lista de voluntarios, que sabíamos iba a ser extensa. De los 30 días por año trabajado ofertados por la empresa acabamos firmando un promedio de casi 48 días, después de tres meses de intensa negociación, salpicados por sentadas, manifestaciones, paros, asambleas más o menos pacíficas… Uno de nuestros mayores logros fue marcar una indemnización mínima (3 millones de las antiguas pesetas), de la que se benefició la mayoría del personal que acabábamos de hacer fijo proveniente de las ETTs, Núria incluida. Finalmente el expediente afectó a unas 400 personas, todas voluntarias o pre-jubiladas, excepto un pequeño colectivo de 6 o 7 trabajadores, cuya marcha era condición sine qua non, y que el comité aceptó en un ejercicio de responsabilidad colectiva. De los 17 miembros del comité, 12 marchamos voluntariamente, cerrando un acuerdo que satisfizo a todas las partes, aunque como era de esperar posteriormente en el sino de la empresa se dijo de todo de los que habíamos marchado.

Pues bien, estamos a finales de abril con 2 años de paro por delante y con una cantidad indecente de pasta en los bolsillos. Qué podíamos hacer, sino fundirla??? Con esa intención nos personamos en El Corte Inglés para hacernos con un kit de bolsas de viaje y emprender el mismo. Pusimos cuatro cosas en las bolsas y nos dirigimos a la estación de Sants a ver que tren nocturno nos transportaba hasta Andalucía, sin haber decidido aún a qué lugar en concreto. Encontramos un Talgo con destino Córdoba y sacamos billete en un coche-cama que nos depositó a la mañana siguiente en la ciudad de los Califas. Objetivo: buscar hotel. Nuestro sexto sentido nos llevó hasta el magnífico hotel Alfaros, que había abierto al público un par de semanas antes. Pasamos una semana allí, en la que intimamos con todos los camareros (especialmente con uno de ellos que no llegaba a entender nuestras peticiones y no paraba de repetir “Chue…Fanta, Bourbon… Tenezi) hasta el punto de cerrar el bar del hotel e irnos de fiesta con ellos todas las noches, por lo que conocimos la ciudad en todas sus facetas, nocturnas y diurnas. Para quien no haya visitado la Mezquita, decir que es la construcción más impresionante que haya visto jamás y que en su interior se aprecia el embrujo de la cultura que la habitó siglos atrás.



Influidos quizá por ese embrujo, encaminamos nuestros pasos hacia Granada, donde nos alojamos en el Parador Nacional de la Alhambra, un convento franciscano del siglo XV en el que pasamos otra semanita a todo tren. Los jardines, las fuentes, los palacios nazaríes… impresionante. Un día, leyendo una revista del parador, descubrimos un pequeño hotelito muy exclusivo situado en San José, en el Cabo de Gata. Su carta de presentación era que uno de sus clientes habituales era el rey de España, y pensamos que si él iba allí, nosotros no íbamos a ser menos. Llamamos por teléfono y Paco nos explicó que su establecimiento contaba con 6 habitaciones de las que tenía un par libres y que nos recibiría encantado. El hotel era espectacular… una estancia marinera sin pretensiones, pero decorada con un gusto increíble, con habitaciones amplias y luminosas y una calita privada. El restaurant, magnífico… platos marineros cocinados en su justo punto y el menú real, el que al parecer le gusta al rey de España. Nos contaba Paco, que al pobre hombre no le dejaban bajar a la calita por motivos de seguridad, pero que alguna escapada hacía con su complicidad. El trato, exquisito, tanto de Paco, como de su pareja (no recuerdo su nombre), una hippie reciclada que cuidaba hasta el más mínimo detalle.

En mitad de nuestra estancia en San José había una fecha crucial: 20 de mayo del 92, final de la Copa de Europa en Wembley, Barça – Sampdoria. Por muy a gusto que estuviéramos, que lo estábamos, no podíamos perdernos este evento. Ni cortos ni perezosos, dejamos las bolsas en el hotel y volamos a Barcelona para vivir el partido con los colegas y celebrar la conquista de nuestra primera Copa de Europa. Volvimos a San José al día siguiente y al cabo de un par de días nos encaminamos al Parador de Mojácar a disfrutar del sol de mayo en sus increíbles playas. Resultó que en todo el Parador, habitábamos solo seis o siete clientes, y la sensación de relax era extrema: la piscina estaba vacía siempre, pero a nosotros nos gustaba más la playa. Hicimos amistad con una muchacha que regentaba un chiringuito (Kontiki Beach) y que alquilaba hamacas, por lo que pasábamos el día entre el agua, la hamaca y el chiringuito. Incluso se ausentó un par de días y nos dejó dos hamacas disponibles para nuestro disfrute en su ausencia. Durante nuestra estancia en Mojácar, visitamos Cuevas de Almanzora, localidad de la que era originaria la familia de mi madre, y su mítica fuente de los siete caños.

Tras no sé cuántos días regresamos a Barcelona donde seguimos empeñados en nuestro propósito inicial, fundirnos la pasta de las indemnizaciones. Después vino Túnez, y el maravilloso Abu Babbas, hotel en el que creo, solo habían jeques árabes y nosotros, hasta el punto de hacernos pagar por adelantado la estancia. Pero, en ese momento éramos poderosos y no nos importó.

En fin, como he dicho al principio, este es uno de los momentos de “que nos quiten lo bailao”…

divendres, 16 de setembre del 2011

La Cuina de Divendres (16 de Setembre)


Patatas con Morcilla y Huevo Frito

Ingredientes:

·         1 kg. de patatas

·         2 morcillas de arroz

·         2 dientes de ajo

·         4 huevos

·         Aceite de Oliva

·         Sal y Pimienta



Lavamos las patatas y las hervimos durante 30 minutos con piel. Pelamos y troceamos. Picamos los ajos y los freímos, incorporando las patatas y las morcillas desmigadas y sin piel. Salpimentamos y sofreímos durante 10 minutos removiendo y chafando las patatas con una cuchara de madera. Montamos los platos utilizando un molde cilíndrico y colocamos un huevo frito encima.



Calamares rellenos de Setas

Ingredientes:

·         8 calamares medianos

·         200 gr. de setas variadas

·         1 cebolla

·         2 dientes de ajo

·         1 copa de vino blanco

·         Aceite de Oliva

·         Sal y Pimienta



Limpiamos los calamares retirando la piel y los interiores. Troceamos los tentáculos y las setas y picamos la cebolla y los ajos. Sofreímos en una sartén durante 8 minutos y dejamos enfriar. Rellenamos los calamares con esta mezcla y los cerramos con palillos. Los doramos en la misma sartén en que hemos hecho la mezcla y añadimos el vino. Guisamos durante 10 minutos y servimos.


dijous, 15 de setembre del 2011

Espacios Rurales


El concepto de espacio rural se refiere al ámbito donde se desarrollan actividades agrícolas y ganaderas. Surge de la división del espacio geográfico desde el punto de vista funcional, advirtiéndose características diferentes a las urbanas en las actividades económicas o en su densidad de población, dando lugar a una distinta fisonomía espacial. Asimismo, esta subdivisión del espacio, está relacionada con el grado de desarrollo de la sociedad, estableciendo diferencias entre el espacio rural de los países industrializados, donde el límite entre espacio rural y urbano cada día es más difuso, y el de sociedades con escaso avance tecnológico.

En la actualidad, se habla de “espacios abiertos”, en contraste con los extensos espacios urbanos. En ellos englobamos producción agraria, ganadera, forestal, ambientes de montaña, biodiversidad de ecosistemas y espacios protegidos. La problemática del creciente deterioro ambiental, la producción de alimentos, el éxodo rural y la cada vez mayor necesidad de compatibilizar nuevas formas de turismo con la preservación de los ecosistemas, han llevado a diseñar políticas de ordenación del espacio rural, aunque éstas políticas se desarrollan de forma muy irregular según los países.

En los espacios rurales de países industrializados, se practica una agricultura intensiva enormemente capitalizada (grandes latifundios en convivencia con explotaciones familiares de tipo capitalista), en contraste con las explotaciones agrarias de los países subdesarrollados, donde convive la llamada “agricultura de plantación”, (Una plantación es, según definió la OIT en 1958, una explotación agrícola, situada en una región tropical o subtropical, que emplea regularmente trabajadores asalariados y en la que, con fines comerciales, se cultivan o producen en régimen de monocultivo, productos tropicales. Es pues, una empresa de gran propiedad, de explotación directa y altamente capitalizada, que utiliza todos los medios técnicos y científicos a su alcance para obtener el máximo rendimiento), con las explotaciones de subsistencia, que apenas proporcionan los productos mínimos para el entorno familiar.


En el conjunto de la población mundial, las actividades agrarias ocupan a más de la mitad de sus componentes, pero con una distribución irregular. Mientras en los países industrializados se sitúa alrededor del 3% de la población, en los países subdesarrollados alcanza el 50%, con casos extremos como Burundi, Ruanda o Bután en los que se cifra en el 90% de la población.

Diversos factores condicionan la actividad agraria. Entre los más importantes se hallan los de tipo físico (clima, topografía y suelo), y los de tipo socioeconómico, concretamente el régimen de explotación de la tierra que se estructura de diversas formas a lo largo del mundo, ya sea en régimen de propiedad privada (tanto en pequeñas como en grandes parcelas), de arrendamiento o de propiedad colectiva, más típica de los países subdesarrollados.

dimecres, 14 de setembre del 2011

Lisístrata: el "No a la Guerra" de las Mujeres Atenienses


La idea del “no a la guerra”, no es una invención moderna. Ya en la época de la Grecia Clásica, el concepto fue puesto en escena por el autor Aristófanes, en su obra Lisístrata. En ella, un grupo de mujeres lideradas por la bella Lisístrata, hartas de la guerra y del abandono que sufrían por parte de sus hombres, idean un plan para que abandonen la contienda y atiendan sus obligaciones familiares.

La comedia griega presentaba situaciones cotidianas, ridiculizando habitualmente a los personajes políticos de la época. Aristófanes se muestra, como en toda su obra, ácido e irónico en ésta comedia, circunstancia que en ocasiones le acarreó problemas con la justicia.



Quién es Aristófanes?

Aristófanes fue un dramaturgo griego nacido en el demos de Cidateneo, perteneciente a Atenas, en el año 445 a.C., por tanto en el periodo de la pentecontecia o “periodo de cincuenta años”, durante los cuales la paz y la prosperidad económica permitieron a Atenas ofrecernos algunas de sus máximas realizaciones culturales. Murió en Atenas el año 386 a.C. habiendo tenido tres hijos y escrito más de cuarenta comedias, de las cuales sólo once han llegado hasta nuestros días. Estrenó su primera comedia, Los Invitados, hoy perdida, a la edad de 18 años, en plena Guerra del Peloponeso. Ésta guerra marcó profundamente su producción, hasta el punto que tres de sus obras conservadas son un alegato a favor de la paz y de la reconciliación de todos los griegos.

Su obra se caracteriza por el tono crítico e irónico con el que parodiaba a hombres célebres de su época, como Cleón o Sócrates, por quienes no sentía excesivas simpatías. Su postura conservadora le llevó a ser reacio ante cualquier nueva doctrina filosófica, e incluso consideró el teatro de Eurípides como una degradación del teatro clásico. Esta mordacidad es su obra, le acarreó algún que otro problema con los tribunales de justicia, a quienes por otra parte también ridiculizó, considerando a los atenienses muy dados a los juicios.

Qué es la Lisístrata? Contexto histórico

Lisístrata es una comedia política, entendiendo el término en el sentido de que va dirigida a la polis, pero empieza a representar un cambio sobre las anteriores obras de Aristófanes. En ella ya no hay ataques directos contra personajes identificables, como era habitual en comedias anteriores, tendencia que continuará en aumento en sus obras posteriores.

Fue presentada a concurso en el marco de las fiestas Leneas, en honor de Dionisio Leneo, con el nombre de Calístrato, que era su didáscalos (maestro de escena), en el mes de enero de 411 a.C. Ignoramos porque Aristófanes no presentó la obra con su nombre, pero se especula que fue debido a que en el mismo concurso presentó otra obra, Las Tesmoforias, aunque no podemos afirmarlo. Tampoco sabemos contra que obras compitió, ni si obtuvo algún premio.

La obra se sitúa en el contexto de la Guerra del Peloponeso, en el año 411 a.C. Tras la frágil paz de Nicias en el año 421 a.C., que no contentó a ninguna parte y que de hecho no fue efectiva pues los combates tardaron poco en reanudarse, los atenienses se enfrascan en una nueva aventura, como es la conquista de Sicilia, que acabó con un sonoro fracaso de sus tropas. Esto debilitó aún más la resistencia ateniense, que empezó a pasar por un delicado momento político. En éste momento las facciones oligárquicas crecían y pronto podrían disputar el poder y derrocar a la democracia ateniense.

En la obra, los hombres de Atenas y Esparta, enfrascados en la guerra, han abandonado sus obligaciones familiares, y las mujeres, a la cabeza de las cuales se halla la bella Lisístrata, urden un plan para conseguir que los hombres vuelvan a sus hogares: comenzaran una huelga de sexo que no terminará hasta que los hombres dejen de luchar y firmen la paz.



Qué es el dinero que se guardaba en la Acrópolis?

Durante la época de Solón se llevó a cabo una reforma monetaria que hizo de la dracma la moneda oficial ateniense. Ésta se realizaba en plata, y llevaba acuñada en el anverso el símbolo de Palas Atenea, diosa de la ciudad, y en el reverso, la lechuza, símbolo de la sabiduría.

Es muy probable, que la plata a la que se refiere el texto, se trate de dracmas recaudadas a los contribuyentes u obtenidas en las guerras contra sus enemigos por los atenienses, y que se guardaban en la Acrópolis para invertirlos en las guerras actuales o venideras. En definitiva, se trata del tesoro público de Atenas.



Quién es Pisandros?

Pisandros fue un ateniense de la demos de Acarnes, nombrado arconte epónimo (el que realmente gobernaba) de Atenas, el año 414 a.C., cargo que sólo podía ejercerse una vez en la vida y por un periodo de un año. Pero tras el desastre de Sicilia, los partidarios de la oligarquía toman el poder en Atenas, y Pisandros se erige en líder de la facción más intransigente y radical al frente del gobierno de los Cuatrocientos. En su afán por mantenerse en el poder, llega a pedir ayuda a Esparta para controlar la contrarrevolución emprendida por Samos, pero la facción moderada del partido se impone, confisca sus propiedades y no permite su vuelta a Atenas.

Este personaje tenía fama de avaro por lo que fue satirizado por los poetas griegos, entre ellos Aristófenes, como en el texto en boca de Lisístrata.



Traducción y descripción de términos griegos

·         próboulos= en el texto es el nombre que se le da a un magistrado. Podría significar “propuesto para el Consejo” (boulé), órgano de gobierno de la democracia ateniense.

·         démos= distrito, demarcación, pueblo (conjunto de hombres). Puede referirse en el texto a la asamblea por la que preguntaban las mujeres a sus hombres.

·         stéle= bloque de piedra. En el texto habla de una inscripción, que se realizaría en  un bloque de piedra.



Elementos característicos de la condición femenina

Las mujeres se presentan como las administradoras del dinero en el seno del hogar, resignadas ante las ocupaciones bélicas de los hombres, conciliadoras, sumisas ante sus maridos y protectoras del género masculino ante sus continuos errores.

Finalmente el coro de mujeres recita toda una serie de virtudes de las mismas: clase, gracia, coraje, sabiduría, amor por la ciudad y una juiciosa virtud.



Posición de las mujeres en la sociedad ateniense

La sociedad ateniense era un patriarcado donde solo los hombres tenían todos los derechos, mientras las mujeres se dedicaban únicamente al cuidado del hogar. No podían acceder a la política ni tenían derechos jurídicos. Toda su vida estaba bajo la tutela de un hombre: primero su padre, después su marido, su hijo si enviudaba, o el pariente más próximo si no tenía descendencia masculina. El matrimonio lo pactaba su familia sin que ella tuviera derecho a réplica, y su función consistía en proporcionar hijos que pudieran heredar los bienes paternos y cuidar de ellos así como del hogar conyugal.



Reacción de las mujeres ante la política del momento

Las mujeres, hartas tras largos años de guerra y a la vista de que la situación empeoraba cada vez más, deciden dar un paso adelante para solucionar el conflicto. Sabedoras de que los hombres necesitan dinero para sufragar su conflicto, se encierran en el lugar donde éste está guardado, la Acrópolis, para impedir que puedan utilizarlo.

También deciden forzar el regreso de los hombres y así evitar que sigan destruyéndose unos a otros, mediante una artimaña: no mantendrán relaciones sexuales con ellos hasta que no se firme la paz.



Como se articula la tensión dramática?

La tensión dramática se articula mediante el retardo en la resolución de las preguntas que formula el magistrado a Lisístrata. Es un recurso habitual en el teatro, como también lo es el caso contrario, la rápida respuesta a la primera cuestión, que pone en marcha el conflicto inmediatamente. Otro elemento que aumenta la tensión dramática es la intervención del coro en diversas partes de la obra, que rompe la discusión en el momento álgido de la misma.



Papel del coro. Para qué sirven sus palabras?

En la comedia griega el coro representa a la comunidad, y a menudo sus palabras se reproducen en forma de cánticos y danzas. La intervención del coro rompe con la discusión entre Lisístrata y el magistrado, y focaliza la acción en la realidad, en forma de descripción de las virtudes femeninas, dividiendo dos episodios de la acción. Este recurso se denomina estásimos, y era muy utilizado por los poetas griegos.

En general el coro era fundamental en la comedia griega. Podía tomar el punto de vista del autor o del pueblo, y comentaba situaciones, o criticaba abiertamente hechos. Solía estar formado por bailarines, cantantes y recitadores y habitualmente acompañaban sus intervenciones con sonidos de flautas.



Elementos de comicidad de la obra

Las mujeres ridiculizan las acciones de los hombres y las decisiones erróneas que toman continuamente en los asuntos de la guerra. Satirizan sobre la avaricia de los dominantes, siempre dispuestos a robar la plata del tesoro público, y proponen intercambiar los papeles otorgando al hombre las funciones ejercidas por las mujeres, mientras afirman que ellas serán capaces de ejecutar de mejor manera el gobierno de la ciudad. Todos estos elementos debieron de impactar sobremanera en una sociedad extremadamente machista como la ateniense. Finalmente, la intervención del coro con sus danzas y cánticos, rompe con un toque cómico la tensión del diálogo.

El elemento cómico básico de la obra es la figura de la protagonista, Lisístrata, que se propone iniciar una empresa que, de entrada, parece absolutamente irrealizable, pero que con un importante añadido de fantasía va consiguiendo sus objetivos. Para ello, es necesario que la protagonista posea una buena dosis de picardía, como es el caso, hasta alcanzar el triunfo en sus planteamientos.



Posición del autor respecto al conflicto. Representa a la sociedad ateniense?

Aristófanes es un convencido pacifista, pero no en todo el sentido de la palabra. Es partidario de la paz en el caso concreto de la Guerra del Peloponeso, pero defiende las campañas militares que liberaron Grecia del dominio persa. Podríamos decir que el pacifismo de Aristófanes es “nacionalista”, como demuestran las palabras de Lisístrata en un pasaje de la obra, en el que se dirige tanto a atenienses como a espartanos:

“Habiendo como hay, enemigos con sus ejércitos bárbaros, vosotros destruís hombres y ciudades griegas” (vers. 1131)

El pueblo ateniense en general, manifestaba cierto cansancio por la larga duración de la guerra, y en parte se veía representado por los postulados de Aristófanes.