dimecres, 14 de setembre del 2011

Lisístrata: el "No a la Guerra" de las Mujeres Atenienses


La idea del “no a la guerra”, no es una invención moderna. Ya en la época de la Grecia Clásica, el concepto fue puesto en escena por el autor Aristófanes, en su obra Lisístrata. En ella, un grupo de mujeres lideradas por la bella Lisístrata, hartas de la guerra y del abandono que sufrían por parte de sus hombres, idean un plan para que abandonen la contienda y atiendan sus obligaciones familiares.

La comedia griega presentaba situaciones cotidianas, ridiculizando habitualmente a los personajes políticos de la época. Aristófanes se muestra, como en toda su obra, ácido e irónico en ésta comedia, circunstancia que en ocasiones le acarreó problemas con la justicia.



Quién es Aristófanes?

Aristófanes fue un dramaturgo griego nacido en el demos de Cidateneo, perteneciente a Atenas, en el año 445 a.C., por tanto en el periodo de la pentecontecia o “periodo de cincuenta años”, durante los cuales la paz y la prosperidad económica permitieron a Atenas ofrecernos algunas de sus máximas realizaciones culturales. Murió en Atenas el año 386 a.C. habiendo tenido tres hijos y escrito más de cuarenta comedias, de las cuales sólo once han llegado hasta nuestros días. Estrenó su primera comedia, Los Invitados, hoy perdida, a la edad de 18 años, en plena Guerra del Peloponeso. Ésta guerra marcó profundamente su producción, hasta el punto que tres de sus obras conservadas son un alegato a favor de la paz y de la reconciliación de todos los griegos.

Su obra se caracteriza por el tono crítico e irónico con el que parodiaba a hombres célebres de su época, como Cleón o Sócrates, por quienes no sentía excesivas simpatías. Su postura conservadora le llevó a ser reacio ante cualquier nueva doctrina filosófica, e incluso consideró el teatro de Eurípides como una degradación del teatro clásico. Esta mordacidad es su obra, le acarreó algún que otro problema con los tribunales de justicia, a quienes por otra parte también ridiculizó, considerando a los atenienses muy dados a los juicios.

Qué es la Lisístrata? Contexto histórico

Lisístrata es una comedia política, entendiendo el término en el sentido de que va dirigida a la polis, pero empieza a representar un cambio sobre las anteriores obras de Aristófanes. En ella ya no hay ataques directos contra personajes identificables, como era habitual en comedias anteriores, tendencia que continuará en aumento en sus obras posteriores.

Fue presentada a concurso en el marco de las fiestas Leneas, en honor de Dionisio Leneo, con el nombre de Calístrato, que era su didáscalos (maestro de escena), en el mes de enero de 411 a.C. Ignoramos porque Aristófanes no presentó la obra con su nombre, pero se especula que fue debido a que en el mismo concurso presentó otra obra, Las Tesmoforias, aunque no podemos afirmarlo. Tampoco sabemos contra que obras compitió, ni si obtuvo algún premio.

La obra se sitúa en el contexto de la Guerra del Peloponeso, en el año 411 a.C. Tras la frágil paz de Nicias en el año 421 a.C., que no contentó a ninguna parte y que de hecho no fue efectiva pues los combates tardaron poco en reanudarse, los atenienses se enfrascan en una nueva aventura, como es la conquista de Sicilia, que acabó con un sonoro fracaso de sus tropas. Esto debilitó aún más la resistencia ateniense, que empezó a pasar por un delicado momento político. En éste momento las facciones oligárquicas crecían y pronto podrían disputar el poder y derrocar a la democracia ateniense.

En la obra, los hombres de Atenas y Esparta, enfrascados en la guerra, han abandonado sus obligaciones familiares, y las mujeres, a la cabeza de las cuales se halla la bella Lisístrata, urden un plan para conseguir que los hombres vuelvan a sus hogares: comenzaran una huelga de sexo que no terminará hasta que los hombres dejen de luchar y firmen la paz.



Qué es el dinero que se guardaba en la Acrópolis?

Durante la época de Solón se llevó a cabo una reforma monetaria que hizo de la dracma la moneda oficial ateniense. Ésta se realizaba en plata, y llevaba acuñada en el anverso el símbolo de Palas Atenea, diosa de la ciudad, y en el reverso, la lechuza, símbolo de la sabiduría.

Es muy probable, que la plata a la que se refiere el texto, se trate de dracmas recaudadas a los contribuyentes u obtenidas en las guerras contra sus enemigos por los atenienses, y que se guardaban en la Acrópolis para invertirlos en las guerras actuales o venideras. En definitiva, se trata del tesoro público de Atenas.



Quién es Pisandros?

Pisandros fue un ateniense de la demos de Acarnes, nombrado arconte epónimo (el que realmente gobernaba) de Atenas, el año 414 a.C., cargo que sólo podía ejercerse una vez en la vida y por un periodo de un año. Pero tras el desastre de Sicilia, los partidarios de la oligarquía toman el poder en Atenas, y Pisandros se erige en líder de la facción más intransigente y radical al frente del gobierno de los Cuatrocientos. En su afán por mantenerse en el poder, llega a pedir ayuda a Esparta para controlar la contrarrevolución emprendida por Samos, pero la facción moderada del partido se impone, confisca sus propiedades y no permite su vuelta a Atenas.

Este personaje tenía fama de avaro por lo que fue satirizado por los poetas griegos, entre ellos Aristófenes, como en el texto en boca de Lisístrata.



Traducción y descripción de términos griegos

·         próboulos= en el texto es el nombre que se le da a un magistrado. Podría significar “propuesto para el Consejo” (boulé), órgano de gobierno de la democracia ateniense.

·         démos= distrito, demarcación, pueblo (conjunto de hombres). Puede referirse en el texto a la asamblea por la que preguntaban las mujeres a sus hombres.

·         stéle= bloque de piedra. En el texto habla de una inscripción, que se realizaría en  un bloque de piedra.



Elementos característicos de la condición femenina

Las mujeres se presentan como las administradoras del dinero en el seno del hogar, resignadas ante las ocupaciones bélicas de los hombres, conciliadoras, sumisas ante sus maridos y protectoras del género masculino ante sus continuos errores.

Finalmente el coro de mujeres recita toda una serie de virtudes de las mismas: clase, gracia, coraje, sabiduría, amor por la ciudad y una juiciosa virtud.



Posición de las mujeres en la sociedad ateniense

La sociedad ateniense era un patriarcado donde solo los hombres tenían todos los derechos, mientras las mujeres se dedicaban únicamente al cuidado del hogar. No podían acceder a la política ni tenían derechos jurídicos. Toda su vida estaba bajo la tutela de un hombre: primero su padre, después su marido, su hijo si enviudaba, o el pariente más próximo si no tenía descendencia masculina. El matrimonio lo pactaba su familia sin que ella tuviera derecho a réplica, y su función consistía en proporcionar hijos que pudieran heredar los bienes paternos y cuidar de ellos así como del hogar conyugal.



Reacción de las mujeres ante la política del momento

Las mujeres, hartas tras largos años de guerra y a la vista de que la situación empeoraba cada vez más, deciden dar un paso adelante para solucionar el conflicto. Sabedoras de que los hombres necesitan dinero para sufragar su conflicto, se encierran en el lugar donde éste está guardado, la Acrópolis, para impedir que puedan utilizarlo.

También deciden forzar el regreso de los hombres y así evitar que sigan destruyéndose unos a otros, mediante una artimaña: no mantendrán relaciones sexuales con ellos hasta que no se firme la paz.



Como se articula la tensión dramática?

La tensión dramática se articula mediante el retardo en la resolución de las preguntas que formula el magistrado a Lisístrata. Es un recurso habitual en el teatro, como también lo es el caso contrario, la rápida respuesta a la primera cuestión, que pone en marcha el conflicto inmediatamente. Otro elemento que aumenta la tensión dramática es la intervención del coro en diversas partes de la obra, que rompe la discusión en el momento álgido de la misma.



Papel del coro. Para qué sirven sus palabras?

En la comedia griega el coro representa a la comunidad, y a menudo sus palabras se reproducen en forma de cánticos y danzas. La intervención del coro rompe con la discusión entre Lisístrata y el magistrado, y focaliza la acción en la realidad, en forma de descripción de las virtudes femeninas, dividiendo dos episodios de la acción. Este recurso se denomina estásimos, y era muy utilizado por los poetas griegos.

En general el coro era fundamental en la comedia griega. Podía tomar el punto de vista del autor o del pueblo, y comentaba situaciones, o criticaba abiertamente hechos. Solía estar formado por bailarines, cantantes y recitadores y habitualmente acompañaban sus intervenciones con sonidos de flautas.



Elementos de comicidad de la obra

Las mujeres ridiculizan las acciones de los hombres y las decisiones erróneas que toman continuamente en los asuntos de la guerra. Satirizan sobre la avaricia de los dominantes, siempre dispuestos a robar la plata del tesoro público, y proponen intercambiar los papeles otorgando al hombre las funciones ejercidas por las mujeres, mientras afirman que ellas serán capaces de ejecutar de mejor manera el gobierno de la ciudad. Todos estos elementos debieron de impactar sobremanera en una sociedad extremadamente machista como la ateniense. Finalmente, la intervención del coro con sus danzas y cánticos, rompe con un toque cómico la tensión del diálogo.

El elemento cómico básico de la obra es la figura de la protagonista, Lisístrata, que se propone iniciar una empresa que, de entrada, parece absolutamente irrealizable, pero que con un importante añadido de fantasía va consiguiendo sus objetivos. Para ello, es necesario que la protagonista posea una buena dosis de picardía, como es el caso, hasta alcanzar el triunfo en sus planteamientos.



Posición del autor respecto al conflicto. Representa a la sociedad ateniense?

Aristófanes es un convencido pacifista, pero no en todo el sentido de la palabra. Es partidario de la paz en el caso concreto de la Guerra del Peloponeso, pero defiende las campañas militares que liberaron Grecia del dominio persa. Podríamos decir que el pacifismo de Aristófanes es “nacionalista”, como demuestran las palabras de Lisístrata en un pasaje de la obra, en el que se dirige tanto a atenienses como a espartanos:

“Habiendo como hay, enemigos con sus ejércitos bárbaros, vosotros destruís hombres y ciudades griegas” (vers. 1131)

El pueblo ateniense en general, manifestaba cierto cansancio por la larga duración de la guerra, y en parte se veía representado por los postulados de Aristófanes.

dimarts, 13 de setembre del 2011

Esparta y Atenas


Esparta y Atenas, son sin duda las dos ciudades hegemónicas en la Grecia clásica, con un modelo de organización social totalmente diferenciado. Mientras la democracia habitualmente rigió los destinos de Atenas, volcada en el comercio y las artes, en Esparta se mantuvo una sociedad oligárquica encabezada por una clase dominante guerrera.

Esparta encabezó la guerra contra los persas, hasta que Atenas la sucedió en el liderazgo del mundo panhelénico en su lucha por la liberación de las ciudades griegas en Asia. Finalmente se enzarzaron en una contienda, la Guerra del Peloponeso, de la que salió vencedora Esparta, recuperando su hegemonía durante treinta años hasta la batalla de Leuctra en el año 371 a.C., en la que perdió su liderazgo.



Realidad urbanística de Atenas y Esparta

Las dos ciudades que nos ocupan mantenían notorias diferencias en cuanto a su estructura urbanística, debido con toda probabilidad a su diferente organización política y, sobre todo, a su distinto nivel cultural. Veamos cómo se desarrollaron las dos polis:

·         Esparta mantuvo durante siglos un régimen de gobierno compuesto por dos reyes. Cada uno de ellos limitaba el poder del otro. Por otra parte los ciudadanos espartanos recibían del Estado una granja y la mano de obra necesaria para trabajarla, por lo que su única ocupación era la preparación para la guerra. Para conseguir dicha preparación vivían en una especie de cuarteles donde recibían toda la educación necesaria para convertirse en buenos guerreros. No cultivaban las ciencias, ni realizaban esculturas, ni escribían historias, y su arquitectura era muy reducida. Ni siquiera amurallaron su ciudad, en una muestra de su poderío militar. No existía un núcleo urbano concentrado sino que la ciudad estaba constituida por una colección de pequeñas villas agrupadas en torno a la Acrópolis, con edificios carentes de toda muestra de monumentalidad, hechos que explican la afirmación de Tucídides, en el sentido de que a la vista de una ciudad destruida en que solo quedaran en pie sus santuarios y la estructura de sus edificaciones, nadie podría imaginar el verdadero poder de Esparta.

·         Atenas, en cambio, tras una época de dominio de la oligarquía tiránica, dio paso gradualmente a una forma de democracia. Contaba con una clase comercial e industrial que influyó notablemente en su evolución política, y atrajo a un gran número de extranjeros que contribuyeron enormemente a su preeminencia intelectual. Su desarrollo urbanístico se produjo de forma desordenada; la mayoría de sus calles eran estrechas y retorcidas, con la excepción de los barrios acomodados, donde se encontraban las viviendas y las calles más amplias. La Acrópolis dominaba toda la ciudad, y bajo ella crecían los barrios de los artesanos. El tercer elemento de la vida urbana de Atenas, era el centro económico, político y social, compuesto de grandes plazas públicas adornadas con numerosas columnas. Éste centro estaba dividido en dos mitades por una gran calle que lo atravesaba diagonalmente: en la mitad occidental se encontraban toda una serie de edificaciones suntuosas de gran monumentalidad, y en la mitad oriental se situaba el mercado, con innumerables tiendas instaladas a la sombra de plataneros que las protegían del sol.

La belleza monumental de la Acrópolis destacaba por encima del resto, con innumerables templos consagrados a las deidades griegas, algunos de los cuales se han conservado hasta nuestros días.



Potencia de Esparta

Los espartanos, como hemos comentado anteriormente, no tenían otra ocupación que prepararse para la guerra, gracias a su liberación de todo tipo de trabajo. Eran entrenados militarmente desde su infancia, convirtiéndose en los soldados más disciplinados y temidos de Grecia. Tras una serie de guerras por la supremacía en el Peloponeso, Esparta se convirtió a comienzos del siglo V a.C. en la indiscutible potencia líder y ostentó la hegemonía en la Liga del Peloponeso, alianza entre estados como la misma Esparta, Argos, Corinto o Elis, de forma que controlaba férreamente a sus aliados. Sólo la propia Esparta tenía derecho a convocar un encuentro de la Liga, y sus decisiones no eran vinculantes para Esparta, que podía hacer caso omiso de ellas.

Esparta lideró a todo el mundo griego en su lucha contra el invasor persa, protagonizando grandes gestas como la de la batalla de las Termópilas (aunque el vencedor de esta batalla fue el emperador persa Jerjes), dónde 300 espartanos al frente de no más de 2.000 soldados aliados, frenaron el avance del ejército persa compuesto por más de 200.000 efectivos (aunque Herodoto lo cifra en varios millones de soldados). Sólo la traición de un griego, que mostró un paso alternativo a Jerjes para rodear a los espartanos y acabar con ellos, permitió a las tropas persas seguir con su avance, pero el tiempo que perdieron allí, permitió a las tropas griegas organizar su defensa y posteriormente derrotar a los invasores en la batalla de Platea por tierra y en la de Salamina por mar, destruyendo las aspiraciones persas de dominar la Hélade.



Posteriormente, las fricciones entre los espartanos y la ciudad de Atenas, desencadenaron la Guerra del Peloponeso, de la que salió vencedora Esparta, consiguiendo así la hegemonía en toda Grecia. Sin embargo, las pérdidas ocasionadas en su ejército y su mentalidad conservadora, acabaron provocando la ruptura con sus aliados, y el enfrentamiento con ellos, hasta la definitiva batalla de Leuctra, que supuso su derrota ante las fuerzas de Tebas, y el final de la hegemonía espartana.



Relación entre poder y desarrollo urbanístico

El desarrollo urbanístico de las ciudades griegas, vino marcado por la visión de la sociedad que mantuvieron sus dirigentes. Hemos visto como Esparta, más preocupada por la formación militar de sus ciudadanos que por el desarrollo artístico e intelectual de los mismos, tuvo una urbanización mínima que se limitó a conjuntos de pequeñas villas que rodeaban de forma anárquica la Acrópolis de la ciudad. En cambio, el desarrollo comercial y artesanal ateniense, y, sobre todo, su gran preeminencia artística y cultural derivó en una organización urbanística, de gran suntuosidad y monumentalismo, aunque algo desordenada, que alcanzó su cénit con la reconstrucción de Atenas tras su destrucción por parte de los ejércitos persas.

La sensación de poder que transmiten una y otra es bien diferente, pues se suele asociar desarrollo urbanístico con desarrollo humano, aunque hemos visto que no tiene por qué ser así en todas las facetas.

dilluns, 12 de setembre del 2011

Pequeñas Cuestiones sobre la Edad de Oro de la Grecia Clásica (2)


Razones de la Realpolitik ateniense

La Realpolitik ateniense se basa en un discurso propagandístico que hace hincapié en que el más fuerte siempre triunfa, y que el más débil no tiene más remedio que aceptar la situación o atenerse a las consecuencias. En un pasaje de la Historia de la Guerra del Peloponeso (pág. 520), concretamente en el Diálogo de Melos, Tucídides dice:

“ATENIENSES.- Os es ciertamente provechoso [aceptar el sometimiento], porque más vale que seáis súbditos que sufrir todos los males y daños que os pueden venir a causa de la guerra; y nuestro provecho consiste en que nos conviene más mandaros y teneros por súbditos que mataros y destruiros”

Amparada en su poderío militar, Atenas no dudó en bloquear y sancionar económicamente a quienes no estuvieran dispuestos a obedecer sus órdenes, cuando no eran sometidas violentamente y obligadas a aceptar la instalación de colonias y contingentes militares atenienses, que intervenían en sus asuntos políticos, económicos y judiciales.



Tucídides y su obra Historia de la Guerra del Peloponeso

Tucídides nació en torno al año 460 a.C., probablemente en Halimunte, en el Ática, en el seno de una familia aristocrática. Su padre, Oloro, fue ciudadano ateniense, y su familia poseía ricas minas de oro en la región costera de Tracia. Fue discípulo de Anaxágoras y del orador Antifonte. En el año 424 a.C. fue elegido estratega, y tomó el mando de una operación naval enviada a Tracia por Atenas, pero no pudo evitar la toma de Anfípolis por el espartano Brásidas. Dada la gran importancia estratégica de la ciudad en el dominio terrestre y marítimo de la región, Tucídides fue acusado de negligencia, y fue juzgado y condenado al ostracismo. Su exilio duró veinte años, y durante el mismo se dedicó de lleno a sus tareas literarias y a observar el curso de la guerra, documentando su obra con informes y noticias provenientes de los dos bandos en disputa. Su muerte se fija en torno al año 398 a.C., y probablemente fue asesinado en su residencia en Tracia. La narración de la Historia se interrumpe bruscamente en el capítulo XV del libro VIII, hecho que fortalece la hipótesis de una muerte violenta.

La obra de Tucídides está compuesta de ocho libros, aunque esta división no se corresponde con la original. Tiene dos partes muy diferenciadas:

·         La primera, se corresponde con el libro I, narra los antecedentes históricos de la Guerra del Peloponeso.

·         La segunda, ocupa el resto de la obra, y está dedicada a narrar los acontecimientos del conflicto. Existe una subdivisión en esta segunda parte, hasta la tregua de Nicias, y los hechos posteriores, hasta que se trunca el relato, pues el autor sólo alcanza hasta el año veintiuno de una guerra que duró veintisiete años.



Qué es Melos (Milo)? Dónde está situada?

Melos es la isla más sudoccidental de las Cícladas a unos 120 km. de la costa de Laconia, y a unos 150 km. al sudeste de Atenas. Se trata de una isla volcánica, cuyo cráter, invadido por el mar, forma una profunda ensenada. En ella se encontró la famosa Afrodita de Milo, más conocida como Venus de Milo, datada entre los años 130 y 100 a.C. En la Guerra del Peloponeso fue atacada por Atenas en una campaña narrada por Tucídides en su Historia de la Guerra del Peloponeso, que culminó con su destrucción, y en la que los hombres fueron asesinados, y las mujeres y los niños vendidos como esclavos.



Año en que se sitúa la acción

Según nos explica Tucídides, los hechos de Melos suceden al finalizar el decimoquinto año de la Guerra, que comenzó en el año 431 a.C., por lo tanto se sitúan en el año 416 a.C.



Efectivos de la acción contra Melos (Milo)

Los efectivos empleados por los atenienses en su acción contra Melos fueron:

·         30 naves de Atenas, 6 de Quíos y 2 de Lesbos

·         1.200 soldados de infantería

·         300 arqueros

·         20 arqueros a caballo venidos de Atenas

·         1.500 soldados de infantería de los aliados, principalmente de las islas.



Neutralidad inicial de Melos (Milo)

Melos era una colonia lacedemonia, por lo tanto poblada por espartanos, y por eso no querían ser súbditos de los atenienses, como el resto de islas de su entorno. De ahí que proclamaran su neutralidad, que no fue aceptada por los atenienses. En un pasaje del Diálogo de Melos, perteneciente a la Historia de la Guerra del Peloponeso (pág. 520), Tucídides nos relata:

“MELIOS.- Veamos si podemos ser neutrales sin unirnos ni a una parte ni a otra, y que nos tengáis por amigos en lugar de enemigos. ¿No os satisfará esto?

ATENIENSES.- En manera alguna, que más daño nuestro sería teneros por amigos que por enemigos, porque si tomamos vuestra amistad por temor, sería dar grandísima señal de nuestra flaqueza y poder, por lo cual los otros súbditos nuestros a quien mandamos, nos tendrían en menos de aquí en adelante.”

Una vez finalizado el diálogo, los melios acordaron no someterse a los atenienses, y les instaron de nuevo a aceptar su amistad, manteniéndose al margen del conflicto, pero ante la negativa de éstos y el comienzo del asedio y saqueo de su territorio, se vieron obligados a entrar en las hostilidades abiertamente.



Razones de Atenas para someter a Melos (Milo)

El origen de la voluntad ateniense de someter a Melos, se halla en la política expansionista de carácter imperialista llevada a cabo por sus dirigentes, que se traduce en un hecho repetido por todos los gobiernos imperialistas: la voluntad de conservación les lleva a un proceso expansivo en el que quieren tener más para ser lo mismo, y que acaba irremediablemente con el uso de la violencia para alcanzar sus objetivos.

En éste caso, Atenas se sabe muy superior a Melos, por lo que insta a sus ciudadanos a aceptar voluntariamente su sometimiento, reconociendo que los habitantes de la isla son los más poderosos navalmente de entre todas las Cícladas, pero advirtiéndoles que de nada les servirá en caso de tener que afrontar una guerra contra ellos.



Traducción y descripción de términos griegos

·         ápoikoi= colonia (lit. “casa lejos”). En el texto se menciona que los melios son una colonia de los lacedemonios.

·         strategoí= generales. Se trata del plural de la palabra στρατηγός (general). En el texto, se refiere a los generales Cleomedes y Tísias.

·         présbeis= delegados. En el texto son los representantes enviados por los generales atenienses a negociar con los melios.

·         pléthos= pueblo. Se refiere al pueblo llano, no a los notables.

·         archai= principios en los que se basa el conocimiento. En el texto se refiere a los motivos de la misión ateniense.

·         oligoi= pocos. Se refiere a los notables ante los que debe hablar la delegación ateniense.



Ante que colectivos hablan los delegados de Atenas

La delegación ateniense habla ante los magistrados y notables de Melos, tras la negativa de éstos a que lo hicieran ante la asamblea del pueblo. Su discurso empieza recordando este hecho y reconociendo que los participantes en la reunión podrán proceder con mayor seguridad, ante la importancia de los temas a tratar. Les instan, eso sí, a expresar su opinión punto por punto, sin entrar en largos discursos.



Por qué los melios no dejan hablar a los atenienses ante la asamblea del pueblo?

Tal y como dicen los propios atenienses, porque si así lo hicieran, podrían desarrollar su discurso sin interrupciones, utilizando argumentos seductores que no recibirían ningún tipo de crítica ni reproche por parte del pueblo, y conseguirían convencerles para aceptar sus peticiones.



Tienen los melios alguna alternativa ante la presión ateniense?

La situación de los melios es realmente complicada. Cualquiera de sus decisiones, les abocará a un futuro desolador. En su discurso, los melios intentan persuadir a los atenienses de sus intenciones ofreciéndoles su amistad, y argumentando que de no producirse un acuerdo y desembocar la cuestión en una guerra, sus hermanos lacedemonios acudirán en su ayuda, cuestión que es puesta en duda por los atenienses.

Los melios reconocen que los atenienses se saldrán con la suya de una forma u otra, afirmando que si rechazan el sometimiento pacífico, la situación desencadenará una guerra (para la cual los atenienses ya están preparados), y si por el contrario aceptan someterse, se verán privados de su libertad.

diumenge, 11 de setembre del 2011

Pequeñas cuestiones sobre la Edad de Oro de la Grecia Clásica (1)


Las Jacintias en la vida social espartana

Según la leyenda, Apolo, mató accidentalmente a su enamorado Jacinto, durante un concurso de lanzamiento de disco, cuando Céfiro, celoso de su amor, desvió un disco hacia el joven. En su honor se celebraba la fiesta del final de la primavera y el principio del verano en el mes del hecatombeón (aprox. julio). Las fiestas, según Ateneo duraban tres días; el primer día estaba consagrado al duelo (se prohibían las coronas y se ofrecía un sacrificio fúnebre), mientras que el segundo era un día de celebración. Los jóvenes tocaban la flauta y cantaban a la gloria de Apolo mientras las muchachas desfilaban en carros decorados. Todos los espartanos participaban del festín, incluso los esclavos. La noche del segundo día se celebraba una fiesta nocturna por la resurrección del dios y por la alegría que comportaba el almacenamiento de las cosechas. Finalmente, el tercer día las mujeres espartanas ofrecían al dios la túnica que le habían tejido durante el año.

La importancia de las Jacintias para los espartanos era tal, que llegaban a interrumpir sus campañas militares para poder regresar a Laconia y participar en ellas.



Pausanias y su obra Descripción de Grecia

Pausanias fue un viajero y geógrafo griego que vivió en Lidia, concretamente en Magnesia del Sípilo, junto a la orilla izquierda del río Hermo, bajo los reinados de Antonino Pío y de Marco Aurelio, en el siglo II de nuestra era. No hay que confundirlo con el príncipe espartano hijo de Cleómbroto y sobrino de Leónidas, que conspiro junto a los persas para convertirse en tirano de toda Grecia, fracasando en su intento.

Se puede afirmar, casi con total seguridad, que Pausanias era nativo de Lidia, y que nació hacia el año 110 d.C. y murió a una edad muy avanzada, en torno al 180 d.C., después de realizar innumerables viajes por Grecia, Macedonia, Italia, Asia y África. Fruto de sus observaciones y sus investigaciones, escribió la Descripción de Grecia, que recoge numerosas tradiciones míticas y legendarias, y múltiples referencias a la historia, los cultos o las creencias del mundo griego, lo que la convierte en un documento fundamental para nuestro conocimiento de Grecia. El primero de los diez libros que componen la obra, lo publicó alrededor del año 150 d.C., de forma independiente del resto de la obra, y en él todavía no ha refinado el método que utilizara en el resto. Su método es topográfico: hace una introducción general sobre la historia de la región, nos cuenta sus mitos y sus héroes, describe los monumentos de la capital, y desde ella se dirige hacia las fronteras siguiendo diversos recorridos.

Su obra fue la “guía” que utilizaron los primeros arqueólogos que redescubrieron la civilización griega en el siglo XVIII, permitiendo la identificación de Olimpia o Delfos, así como la sepultura de Platón en la Academia que éste fundara a las afueras de Atenas. Cuando en enero de 1997 se dio la noticia del descubrimiento del Liceo en el centro de Atenas, leíamos en El País:

“La situación del Liceo de Aristóteles coincide con la información del viajero griego Pausanias” (El País, 16-1-1997)

La Descripción de Grecia se divide en diez libros en los que se describen diversas regiones:

·         Libro I: el Ática y la Megáride

·         Libro II: Corintia, Sicionia, Fliunte y la Argólida

·         Libro III: Laconia

·         Libro IV: Mesenia

·         Libro V: Élide y Olimpia

·         Libro VI: Élide

·         Libro VII: Acaya

·         Libro VIII: Arcadia

·         Libro IX: Beocia

·         Libro X: Fócida



Dónde está Amicles?

Amicles era una ciudad de Laconia, en la orilla derecha del río Eurotas,  pocos kilómetros al sur de Esparta. Fue fundada por Amiclas, rey de Laconia, y se corresponde con la actual Hagia Kyriaki. Sobre su colina se observan parte de los muros que constituían el Trono de Apolo, en medio del cual se encontraba un altar sobre el que se erigía una columna que contenía la representación de Apolo, de 13 metros de altura. En dicho altar, se hallaba enterrado Jacinto y durante las fiestas en su honor, se realizaban ofrendas a través de una puerta de bronce situada en el lado izquierdo del mismo.



Quién es Amiclas?

Amiclas fue rey de Laconia, hijo de Lacedemón y de Esparta, nieto de Júpiter y hermano de Eurídice. Fue esposo de Diomede y padre de Jacinto, Cinortas, Laodamía y Polibea, entre otros.



Quién es Jacinto?

Jacinto era el hijo del rey  espartano Amiclas. Según el mito, Apolo, mató accidentalmente a su enamorado Jacinto, durante un concurso de lanzamiento de disco, cuando Céfiro, dios del viento del oeste, celoso de su amor desvió un disco hacia el joven. Otra leyenda dice que Apolo lo mató involuntariamente mientras le enseñaba a lanzar el disco. Apolo no permitió que Hades, el dios de los muertos, reclamara al muchacho, y de la sangre del joven, hizo brotar una flor, que llevaba inscrita en cada pétalo una exclamación de lamento.



Qué son las Moiras?

Las Moiras son seres pertenecientes a la mitología griega, que decidían el destino individual de los griegos. Eran hijas de Nix según nos cuenta Hesíodo en su Teogonía, aunque en algunos pasajes las presenta como hijas de Zeus y Temis:

“Parió [Nix] igualmente a las Moiras y las Keres, vengadoras implacables: a Cloto, a Láquesis y a Átropo que conceden a los mortales, cuando nacen, la posesión del bien y del mal y persiguen los delitos de hombres y dioses...”

Eran, en efecto, tres: Cloto (la hiladora), Láquesis (la que echa suertes) y Atropo (la ineludible). Se representaban como tres ancianas que tejían en forma de hilo el destino de los hombres. Éste era determinado mediante un hilo de lana blanca o dorada para los momentos de felicidad, o de lana negra para los momentos de dolor. Cloto estiraba el hilo, Láquesis lo medía y Átropo lo cortaba con sus tijeras de oro, poniendo fin a la vida de la persona.



Qué son las Horas?

Las Horas eran originariamente las diosas del orden de la naturaleza y de las estaciones, si bien posteriormente, fueron consideradas como diosas del orden y de la justicia. Homero las considera las divinidades del clima, y las encargadas de vigilar las puertas del Olimpo. Se encargaban de fomentar la fertilidad de la tierra regulando el clima mediante las estaciones. Ésta visión física se va transformando gradualmente en una vertiente más ética, hasta llegar a Hesíodo, que en su Teogonía afirma que eran hijas de Zeus y de Temis, y nos dice:

“En segundo lugar, se llevó a la brillante Temis que parió a las Horas, Eunomía, Dike y la floreciente Eirene, las cuales protegen las cosechas de los hombres mortales…”

Desde Hesíodo se consideró a las Horas como una tríada (anteriormente no había sido así). Eunomía era la diosa de la ley y la legislación. Dike era la diosa de la justicia humana, y Eirene era la personificación de la paz y la riqueza.



Traducción y descripción de términos griegos

·        mnemà= monumento funerario para perpetuar la memoria de cualquier persona o cosa. En el texto de Pausanias, se refiere a la tumba de Jacinto.

·        ágalma= todo aquello en que uno se complace o se alegra. La palabra se aplicaba a los reyes y a los dioses a propósito de ofrendas de oro o de tejidos. Platón le da otro significado, más adecuado al texto que nos ocupa, que podría ser el de “imagen”, por lo que en el texto se referiría a la estatua de Jacinto.

·        bomós= altar. Se refiere al Trono de Apolo donde se encuentra el altar en el que está enterrado Jacinto.

·        thysía= sacrificio religioso. Se usaba para designar a la vez el rito de inmolación y el festín de carne que le sigue. En el texto se refiere a los sacrificios que se ofrecían a Apolo.



Las Jacintias. Dónde y cuándo se celebraban?

Probablemente las Jacintias se celebraban en diferentes puntos de la Hélade, como Giteo, Calimna, Rodas o Tera, los testimonios literarios nos confirman la práctica del culto únicamente en Amicles. Tenían lugar en el mes del hecatombeón (aprox. julio) y celebraban el final de la primavera y el principio del verano. La interpretación de la celebración nos lleva a la idea de un ciclo natural en la base de la celebración ritual, que asocia a Jacinto con el renacer de la primavera y a Apolo como el emisario del calor del verano.



A qué etapa de la vida están vinculadas las Jacintias?

Según la leyenda, al morir Jacinto, de su sangre brotó una flor, por lo tanto hablamos de un renacimiento. Se ha interpretado este hecho como un símbolo del final de la adolescencia y el inicio de la edad adulta.



Relación entre Apolo y Jacinto. Historias míticas similares

En la literatura antigua Jacinto simboliza a un joven amante de Apolo. Eurípides nos habla de la muerte de Jacinto por accidente, y de cómo Apolo ordena la conmemoración de su muerte con sacrificios. Posteriormente se añadió al mito el relato de la flor que nace de la sangre de Jacinto. En las representaciones artísticas de la época arcaica hay que destacar que Apolo y Jacinto no aparecen nunca juntos, probablemente debido a las convenciones sociales de la época, que no admitían las relaciones entre hombres de una misma generación. Quizá por ello, a Jacinto se le representa como un humano en plena juventud, con lo que nos encontramos ante el reflejo del amor ideal de los griegos, entre el hombre adulto (Apolo) que educa e instruye en las cuestiones de la vida al muchacho (Jacinto).

Podemos ver un gran paralelismo entre el mito de Apolo y Jacinto, y el de Adonis y Afrodita. En éste último, Adonis gozaba del amor de Afrodita, hasta que un día Ares (en otras versiones Apolo), lleno de celos, se convirtió en jabalí y lo mató a cornadas. Afrodita lo encontró agonizando, y de sus gotas de sangre al tocar la tierra surgió una anémona. Rogó a Zeus que su amado no tuviese que pasar la eternidad con Perséfone en el inframundo, por lo que el dios consideró que lo más justo sería que Adonis pasara una mitad del año con ella y la otra mitad en el Hades. Así pues, nos encontramos con que el reencuentro con Afrodita marca el inicio de la primavera y su regreso al inframundo, da inicio al otoño.



El culto a Jacinto es heroico o ctónico?

Jacinto es un héroe divino de la mitología griega, sin embargo su culto conmemora el final de la primavera y el principio del verano, por lo que hablamos de un ciclo de la naturaleza. En este sentido, podemos hablar de un culto ctónico. Además, Jacinto no había ascendido al Olimpo, sino que reposaba bajo tierra, por lo que su culto tenía una naturaleza ctónica.

En definitiva, podemos hablar de un culto ctónico profesado a un héroe.



Son las Jacintias un rito de paso?

Entendidas como una festividad del renacimiento (Jacinto muerto renace en una flor), podemos considerar las Jacintias como un rito de iniciación, en el cual, metafóricamente, el joven muchacho abandona su edad infantil para alcanzar la edad adulta. Esto se refleja en el dolor que se muestra el primer día de la festividad, en contraste con la alegría de los días posteriores. Por tanto, las Jacintias pueden considerarse un rito de paso del final de la adolescencia y el paso a la edad adulta.

dissabte, 10 de setembre del 2011

Maristes Les Corts


Juny del 78

Avui és dimarts i fa un sol que espetega... tant que el que menys ganes tenim és de fer classe de llatí o de matemàtiques. Solució? Fugirem del cole per la finestra del laboratori d’anglès. No és el primer cop, però si que serà l’últim. La finestra està a uns tres metres d’alçada del carrer, a la cantonada de Comtes i Caballero, i és un dels llocs habituals de fugida de la nostra “presó”. La utilitzem un grup de set o vuit col·legues quan el neguit ens supera i decidim passar el matí a un dels parcs propers fumant “petes” i xerrant de les nostres coses. Altre clàssic és marxar en estampida per la porta principal aprofitant qualsevol distracció del conserge, però això és més difícil i arriscat.

La tècnica de la finestra és més depurada. Es tracta de colar-se al laboratori d’anglès a la hora del pati aprofitant la relaxació dels capellans-vigilants, i despenjar-se de la cornisa de la finestra, amb el que només ens queda un salt d’un metre llarg. El primer a saltar rep les motxilles de la resta, que es van despenjant amb l’ajut dels altres. L’últim és el que ho té més difícil, doncs ho ha de fer tot sol. Com que som gent solidària, fem rotacions per ocupar aquest rol. Però avui, hem tingut un problema... ja estaven al carrer tres companys, amb les motxilles de tots, un altre esperava a dalt i jo estava penjat de la cornisa quan el director del centre gira la cantonada i ens sorprèn en aquesta situació. En realitat, no sé qui es va sorprendre més... nosaltres vam quedar glaçats i ell no va dir ni una paraula, només un lleuger somriure: havia trobat l’explicació a les nostres absències misterioses d’alguns matins. La seva reacció posterior ha estat fulminant. A migdia en arribar a casa, ja havia trucat als nostres pares recomanant-los que no intentessin matricular-nos al seu centre l’any següent per fer el COU, doncs seriem rebutjats. Cal valorar aquesta reacció com la conseqüència d’una acumulació de fets, que gairebé sempre ens fan sospitosos de la seva realització, com la desaparició habitual de les osties i el vi de missa de la capella, o la sentada que aquest febrer va protagonitzar tot l’alumnat del centre, des d’EGB fins a BUP, per reclamar un millor tracte per el nostre professor de gimnàstica, protagonista de les pàgines centrals del número de gener del Papus, acomiadat immediatament per aquest fet del seu lloc de treball. La veritat és que tot era cosa nostra...

La sentada va ser un fet històric. Entre deu o dotze companys vam “convèncer” a la resta de l’escola (uns 800 alumnes) de que al finalitzar l’hora del pati, quan formaven per classes per tornar a les aules, tothom s’assegués a terra en silenci. Molts per l’aventura, alguns que s’ho van trobar i la majoria pel respecte per no dir por que els causaven, van secundar l’acció. Els capellans van muntar en còlera. Als cops de pito van seguir els crits, però no van aconseguir res. Al cap de cinc interminables minuts de silenci, la nostra classe es va aixecar, i amb nosaltres la resta de l’escola i vam desfilar cap a les nostres aules. No va haver-hi classes en tot el dia, només visites puntuals d’algun dels capellans més repressius, interrogant-nos sobre l’autoria dels fets. Evidentment, sabien a qui preguntaven però desgraciadament ningú de nosaltres sabia res d’on havia sorgit la idea.

Per rematar el curs i la paciència dels capellans, dos fets. El primer, l’affaire de les calculadores. Examen de recuperació de juny de matemàtiques. Un del nostres companys està present a la prova i no el podem deixar penjat. L’examen es fa a una aula que dona al carrer Vallespir i tenen dues hores per la seva realització. El nostre amic ha advertit al professor que s’ha deixat la calculadora a casa i que jo li portaré en breu. Sota la finestra esperem que caigui el paper amb l’enunciat dels problemes a resoldre. Un cop al nostre poder anem a un bar proper on entre cinc companys experts en matemàtiques resolem els exercicis i els transcrivim en format reduït en un full, que introduïm dins el calaixet de les piles de la calculadora. Ràpidament vaig cap a l’aula de la prova i comento al professor el que ell ja sabia. Com estava previst, treu la calculadora de la funda per comprovar que no hi hagués res a dintre. Però no obre el calaix de les piles... Li faig entrega al company, clicant-li l’ullet i marxo a retrobar-me amb els matemàtics i a celebrar l’èxit de l’operació. Però la nostra celebració queda en no res quan arriba el nostre amic, i ens comenta que l’han enxampat per culpa d’un altre que havia entès el perquè de tot plegat i li havia demanat la solució als problemes, aixecant les sospites del professor, que finalment s’havia adonat de tot. Mala sort...

I per acabar, el festival de fi de curs. Totes les classes fan el seu numeret, i nosaltres no podem ser menys. Fa temps que preparem la nostra actuació estel·lar. El nostre caòtic conjunt musical “Migratio Circus” ha compost una peça per a la ocasió, la mítica “Yo viajo en moto”, que estrenarem en exclusiva. El cos principal del grup ho formem Miguel Angel a les veus, Dani a la guitarra, Carlos a la bateria i jo mateix amb el baix. La resta, fins a onze o dotze elements fan sonar triangles, caixes xineses, panderetes, maraques, bongos... Quan ens toca pujar a l’escenari ja veiem males cares entre els capellans i sorpresa entre els pares del més petits, que són els que estan presents en les actuacions. També hi son els col·legues del barri que no volen perdre’s el nostre concert. La cançó pot qualificar-se com pertanyent al gènere punk tant de moda en l’època. La seva lletra és simple, només té una frase que es repeteix contínuament alternada per solos de guitarra, baix i bateria: “Yo viajo en moto, tengo un sidecar, llevo a John Wayne de aquí p’allá”. La posada en escena és espectacular, començant pel nostre cantant, en Miguel Angel, que surt a l’escenari amb texans i unes mitgetes de llana fins als genolls per fora dels pantalons de franges verticals grogues i negres, i un abric pelut de color taronja que li arriba pels ronyons, acompanyat de les inevitables Ray Bans que tots portem. Jo porto un ponxo i el cabell llarg amb la ralla al mig com mana la tradició hippies, i un dels costats amb tot de trenes petites que l’amiga Merche havia trigat hores en confeccionar. La resta, us ho podeu imaginar: una barreja de estètica hippie i de “perros callejeros” triomfa entre nosaltres. Comencem l’actuació entre el deliri del col·legues assistents i l’expectació de la resta. La cançó és interminable i la podem fer durar tot el que vulguem o el que ens deixin, com va succeir. Passats set o vuit minuts de solos, tornades i estridències, un batalló de capellans han pujat a l’escenari desendollant els instruments i convidant-nos amablement a abandonar-lo, cosa que hem fet de forma pacífica entre els aplaudiments i els crits del col·legues i d’alguns pares als que els hi ha fet gràcia la nostra actuació.

Amb això va acabar la nostra relació amb els Maristes de Les Corts, o no, perquè alguns de nosaltres vam tenir dificultats per matricular-nos del COU a determinats centres del barri. Potser la fama ens precedia, però això ja és un altre historia.



 


divendres, 9 de setembre del 2011

La Cuina de Divendres (9 de Setembre)


Ensalada de Pepino con Yogur y Menta

Ingredientes:

·         2 pepinos

·         2 yogurts naturales sin azúcar

·         Menta fresca

·         Sal y Pimienta

Pelamos y cortamos en rodajas los pepinos, depositándolos en un bol. Picamos la menta y la mezclamos con el yogurt, la sal y la pimienta. Añadimos al bol y lo colocamos en la nevera durante un par de horas antes de servir.



Marmitako de Bonito

Ingredientes:

·         1 kg. de bonito troceado en tacos

·         1 cebolla grande

·         3 dientes de ajo

·         3 pimientos verdes

·         1 pimiento rojo

·         1 kg. de patatas

·         4 tomates

·         1 l. de caldo de pescado

·         2 hojas de laurel

·         1 copa de vino blanco

·         Aceite de Oliva Virgen Extra

·         Sal y Pimienta

Limpiamos bien el bonito asegurándonos de que no queden espinas. Picamos la cebolla y el ajo y cortamos los pimientos en juliana. Sofreímos las verduras hasta que estén doraditas y añadimos el tomate pelado y troceado y la copa de vino blanco. Pasados cinco minutos, incorporamos las patatas troceadas y las hojas de laurel. Salpimentamos y dejamos cocer cinco minutos, tras los que añadimos el caldo de pescado. Cocemos a fuego lento hasta que las patatas empiecen a estar tiernas y añadimos el bonito. Mantenemos la cocción durante siete u ocho minutos más y dejamos reposar tapando la cazuela, diez minutos antes de servir.