dijous, 25 d’agost del 2011

Retrato de la Desigualdad (2)


Nordeste de África

El Nordeste de África abarca una gran cantidad de países, pero nos limitaremos a los que se engloban en el llamado “Cuerno de África”, región del África oriental, ubicada en la desembocadura del Mar Rojo con el Océano Índico frente a la península arábiga. Esta región está formada por Djibouti, Eritrea, Etiopía y Somalia, con una población cercana a los 95 millones de personas, y una aridez extrema con grandes temporadas de sequía, que provocan una extremada pobreza y grandes episodios de hambre. Se trata también de una zona de gran inestabilidad política, económica y social, con continuas guerras, a pesar de ser una zona de alto interés estratégico para los países occidentales, debido al tráfico por la misma de gran cantidad de buques petroleros y de mercancías.

Como hemos indicado anteriormente, la zona es en los últimos años un continuo foco de conflictos, tanto regionales (guerras entre Etiopía y Somalia, o entre Etiopía y Eritrea), como internos (guerra civil en Somalia), lo cual en combinación con los altos niveles de desnutrición y las precarias condiciones sanitarias, hacen de ella una zona en perpetua crisis humanitaria. Más de dos millones de personas murieron entre 1982 y 1992 como consecuencia de las guerras y el hambre. La FAO estimó que en 1985 estos países deberían alcanzar un índice de crecimiento agrícola del 3,8% anual,  y mantenerlo en años sucesivos para poder acabar con su estado de desnutrición. Pero este objetivo, lejos de cumplirse, se ha visto perjudicado por las continuas luchas tribales que asolan la región desde hace años. Somalia se lleva la peor parte, con un índice de desnutrición del 20%, muy por encima del umbral del 15% que marca la frontera de los países severa y perpetuamente desnutridos.

Todo esto tiene su reflejo en los índices demográficos de la región. Si analizamos la tabla, vemos que más del 85% de la población se concentra en Etiopía y que la población urbana del conjunto representa solo el 18,47%. Este dato es muy importante, pues las concentraciones urbanas, por regla general, favorecen el desarrollo de los pueblos, al concentrar toda una serie de servicios de difícil acceso en el ámbito rural. Por contra, vemos que la previsión de crecimiento anual para estos países, supera con creces a la de los países desarrollados, por la simple cuestión de que hay mucho donde mejorar.

Otro dato interesante es el alto índice de fecundidad, que se sitúa en el conjunto por encima de 5 hijos por mujer, sin duda como mecanismo de defensa ante la gran mortalidad infantil tasada en el 85,95‰, con Somalia al frente, donde se supera el 116‰. El panorama no es demasiado alentador para los próximos años, pues a pesar de una marcada tendencia a la disminución de la mortalidad infantil, motivada por la revolución epidemiológica que supone la erradicación de determinadas enfermedades infecciosas, este progreso avanza de forma muy lenta en el territorio. Parte de la culpa de este lento avance, radica en la fuerte implantación del virus del SIDA entre la población, que se sitúa por encima del 9% en la población adulta. Sólo en Etiopía hay más de tres millones de casos registrados. Con una población que representa el 1,45% respecto a la del planeta, nos encontramos con más del 10% del total de portadores del virus, con las consecuentes influencias negativas en la esperanza de vida de sus habitantes, que está situada alrededor de los 50 años. Otras enfermedades que todavía causan estragos en la zona son la malaria, la neumonía, la diarrea aguda o el cólera, sobre todo en la población infantil, baja en defensas por su estado de desnutrición perpetua. Todo ello comporta una pirámide poblacional con más del 40% de menores de 15 años y solo con un 3% que supera los 60 años.

Otro grave problema al que se enfrentan países como Somalia o Etiopía es el de los desplazados internos. Solo en Somalia se estiman en más de un millón de personas y en Etiopía superan los tres millones, en su mayoría mujeres y niños, que al no cruzar una frontera estatal reconocida internacionalmente, no son considerados refugiados y, por lo tanto, no reciben la protección que estos merecen.

La economía de los cuatro países, a excepción de Djibouti, cuya principal fuente de ingresos son los servicios relacionados con su ubicación estratégica, se basa en la agricultura y la ganadería, que ocupan a más del 80% de la población. Grandes reservas de minerales se hallan en la zona, muchos de ellos sin explotar, debido a las pobres condiciones socio-económicas de sus pueblos. La creciente urbanización de sus territorios hace albergar esperanzas de un futuro desarrollo basado en la diversificación de sus actividades económicas y en la explotación de sus recursos naturales.

En la actualidad, estos países están englobados en el grupo de Desarrollo Humano Bajo, con un IDH inferior a 0,500.



Islas Británicas

La cara opuesta de la moneda la representan las Islas Británicas, formadas por Irlanda y el Reino Unido (Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte). Engloban un total de 65 millones de personas con un porcentaje del 87,80% de población urbana.

La economía irlandesa ha protagonizado un espectacular progreso en los últimos veinte años con crecimientos anuales del 10%, en parte por la llegada de grandes empresas mundiales que establecieron su sede en la isla, y que han llevado a su población a alcanzar uno de los PIB per cápita más altos del mundo. Esta bonanza económica ha transformado a Irlanda en país receptor de flujos migratorios de multitud de países, en contra de su antigua tradición emigratoria arraigada durante siglos. Se calcula que el 10% de la población irlandesa es de origen extranjero, encabezados por los procedentes del Reino Unido con más de 100.000 inmigrantes. Este alto porcentaje de inmigración compensa el bajo índice de fecundidad, que no alcanza el mínimo requerido para el reemplazo generacional. En el Reino Unido la cifra de inmigrantes, que en el año 2000 se cifraba en el 2,4% de la población, ha alcanzado cotas espectaculares desde el año 2004, en que el gobierno decretó la libre circulación sin restricciones para todos los países miembros de la Unión Europea, aunque en la actualidad ya se aplican sistemas de control para frenar el flujo migratorio y acoger únicamente a personal cualificado en base a una serie de premisas.

Diversos factores influyen en el acusado descenso de las tasas de fecundidad y natalidad en los países desarrollados, como la movilidad social, entendida como “el deseo de toda persona de ascender en su posición dentro de la escala social” (Zárate, 2005, pág. 208), o la situación social de la mujer, con su incorporación al mundo laboral y a un nivel de estudios superiores, que han retrasado la edad del matrimonio y su primera maternidad.

Si comparamos las tablas demográficas de las dos zonas estudiadas, observamos claras diferencias  en cuanto a los índices de fecundidad, mortalidad infantil y esperanza de vida. Los dos primeros, están claramente relacionados; en los países desarrollados, las mujeres no necesitan tener un mayor número de hijos para asegurar su supervivencia, dadas las bajas tasas de mortalidad infantil. Esto, unido a la alta esperanza de vida, conforma pirámides poblacionales totalmente opuestas. Por último, vemos como los países de la región de las Islas Británicas, pertenecen al grupo de Desarrollo Humano Alto, con un IDH superior a 0,900.

Previsiones de futuro

Las expectativas demográficas son de un declive gradual en las tasas de crecimiento de la población, hasta su estabilización a mediados del siglo XXII. Pero este declive se vivirá de manera diferente en los países desarrollados que en el resto; mientras en las Islas Británicas se espera una estabilización de su población hacia del año 2025 en torno a los 75 millones de habitantes, en los países del “Cuerno de África”, esta estabilización se alcanzará a mediados del siglo XXII, con una población aproximada a los 300 millones de personas.

dimecres, 24 d’agost del 2011

Retrato de la Desigualdad (1)


En estos tiempos en los que vivimos, seguimos asistiendo a hechos paradójicos como los vividos esta pasada semana con motivo de la visita del líder espiritual de la iglesia católica a la capital del país. Se da la circunstancia de que 14,5 millones de personas malviven en la más absoluta pobreza en el cuerno de África, sin ni siquiera agua potable y mucho menos alimentos, mientras este personaje que vive rodeado de riquezas en el Vaticano, genera un gasto de 50 millones de euros en un viaje de tres días. Cosas de la vida.



La simple visión de las tablas demográficas nos muestra hasta qué punto vivimos en un mundo plagado de desigualdades, que condiciona el desarrollo de las personas en función de su lugar de nacimiento, aunque no hemos de caer en la simplificación de intentar dar respuesta a estas desigualdades solo en base al determinismo geográfico (teoría que supone que la evolución de los fenómenos naturales está completamente determinada por las condiciones iniciales. Se considera que fue el geógrafo alemán Friedrich Ratzel quien dio origen al determinismo de la naturaleza, aunque su desarrollo vino de la mano de Ellen Churchill Semple y Ellsworth Huntington, quienes argumentaron que el medio físico afectaba al carácter de las personas, obteniendo una serie de conclusiones esencialmente racistas sobre los pueblos de diferentes partes del mundo), pues otro tipo de factores como los económicos, sociales, religiosos o tecnológicos, tienen también una gran influencia en la distribución del desarrollo de la población humana.



Para medir este desarrollo, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, elabora periódicamente el Índice de Desarrollo Humano (IDH), que mide los avances de un país en función de otros índices demográficos, como la esperanza de vida al nacer, la tasa de alfabetización de adultos y el producto interior bruto per cápita, y los clasifica en tres grupos (alto, medio y bajo) atendiendo a sus logros en desarrollo humano. Hay que hacer notar que en países con un nivel de desarrollo muy bajo, la confección de este índice se complica extremadamente por la falta de datos fidedignos sobre los cuales trabajar.

En la actualidad nos encontramos en un proceso de cambio que Pedro Reques califica como “nuevo orden demográfico” y que define como:

“Estas segundas transiciones, tienen lugar en un contexto de cambio social, de conflictos inter-generacionales, de nuevas formas y estructuras de los hogares y de cambios en los ciclos familiares, de inversión de signo migratorio, de depresión demográfica, de desnatalidad y de envejecimiento progresivo, de declive urbano, de renacimiento de los espacios rurales, de competencia, de confrontación –pero también, de cooperación o de necesidad de cooperación- interterritorial.

Es precisamente este amplio conjunto de cambios el que nos lleva a sugerir la idea, el concepto o la hipótesis de trabajo de “nuevo orden demográfico” para referirnos a una situación marcada por profundas transformaciones poblacionales y territoriales, que caben entenderse como la consecuencia de procesos relativamente recientes.”

Pedro Reques (El nuevo orden demográfico, Servicio de Estudios BBVA, pág. 1)

Este nuevo orden se manifiesta de maneras diferentes dependiendo del país que se trate, de si ha culminado la transición demográfica o se encuentra en pleno proceso, y de su grado de desarrollo económico y social, marcando importantes diferencias entre los países desarrollados y el resto de la población mundial.

En el presente estudio, observaremos como estos cambios afectan a dos zonas opuestas en cuanto a desarrollo humano, como son el Nordeste de África, que incluye a países como Djibouti, Eritrea, Etiopía o Somalia, y las Islas Británicas, que incluyen a Irlanda y al Reino Unido.

dimarts, 23 d’agost del 2011

Románico Catalán: Mare de Déu de Ger


Imagen de la Virgen sentada en un trono de tratamiento sencillo (Virgen entronizada), tallada en madera policromada. Desde el punto de vista iconográfico, se corresponde con la idea de la Virgen como Sedes Sapientiae o Trono del Saber, y también se relaciona con la representación de la Iglesia, tal como sugiere la disposición sacerdotal del manto.



María lleva una túnica larga de color rojo, cuyos pliegues inferiores nos permiten ver sus pies calzados, un manto verde y un velo rojizo con decoración floral. Se encuentra en posición frontal, acentuada por la posición de los brazos, rectos por encima de las rodillas, con las manos ligeramente abiertas de forma protectora hacia la figura del Niño, sentado en medio de la falda de la madre con la misma frontalidad, que en este caso solo queda rota por el gesto de bendecir de la mano derecha, mientras la izquierda sostiene un libro abierto con la inscripción  Ego Sum. Viste una túnica amarillenta y un manto rojo colocado en forma de toga.

La figura del Niño no corresponde a un infante, sino que es un adulto de pequeño tamaño, ya que lo que se quiere representar es la imagen de Cristo Juez.

dilluns, 22 d’agost del 2011

Gótico Catalán: Retablo de los santos Abdón y Senén


En conmemoración a san Abdón y san Senén, patronos de los agricultores antes de la difusión en época barroca del culto a san Isidro, los parroquianos de la iglesia de Sant Pere de Terrassa, decidieron encargar un retablo al pintor más afamado de Barcelona, Jaume Huguet. Según parece extraerse de algunas noticias fragmentarias, el mismo Huguet supervisó in situ su montaje para así asegurar la perfecta definición de los valores de la obra.

Ambos santos merecieron un lugar en la compilación de vidas de santos más famosa de la Edad Media, la Leyenda Áurea. Fueron decapitados en Roma, al negarse a adorar a los dioses paganos.

Huguet presenta a ambos mártires como los nobles de la época. Las coronas que portan sobre sus sombreros de moda indican su condición real. Sostienen en sus manos las espadas que acabarían con sus vidas. Sus figuras, altas, esbeltas y elegantes hasta el hastío, de facciones suaves y bien proporcionadas, son una característica distintiva del pintor, que sombrea suavemente sus rostros y reproduce cuidadosamente los diversos materiales y los lujosos ropajes. Podemos observar la presencia de ricos dorados diferenciados mediante zarcillos grabados y con coronas, aureolas o detalles ornamentales plásticamente destacados.



En esta yuxtaposición híbrida típica del gótico tardío, el embaldosado reducido progresivamente y el paisaje del fondo descubren la situación temporal real de la tabla. Aunque las rocas parecen decoraciones movibles, con las amplias llanuras y los árboles escalonados por altura, Huguet logra unos efectos realistas inspirados en modelos italianos.

diumenge, 21 d’agost del 2011

Gótico Catalán: Sepulcro de la Reina Elisenda de Montcada


Se trata de uno de los conjuntos funerarios más notables de la Catalunya medieval, por su calidad, significación y conservación. Aún así, la historiografía lo ha mantenido en un considerable aislamiento, ya que ni por motivos tipológicos, ni estilísticos, se inserta con facilidad en las series de obras más rebuscadas, ni tampoco en alguna de las atribuidas a los maestros más conocidos de la época.

En esta situación tiene un peso determinante el hecho de tratarse de una obra excelente pero absolutamente indocumentada, ya que se desconoce el autor o autores del sepulcro. La única certeza es que el monumento funerario ya estaba construido en 1364, cuando poco antes de morir, La Reina Elisenda dicta en testamento ser enterrada en el altar mayor.

Uno de los rasgos más singulares de la tumba de la reina es su doble configuración, recubriendo dos caras de un mismo muro. La figura adopta dos apariencias: en la iglesia se representa Elisenda como reina, con la corona y el manto real; en la zona interior viste el hábito franciscano. En ambas caras está como elemento central la representación yacente de la difunta: una encarada al mundo de la iglesia, accesible a todos los fieles, y la otra al claustro reservado a las monjas. Se trata de un procedimiento original perfectamente adecuado a la biografía de la reina, retirada de la vida pública en el Monasterio de las Clarisas fundado por ella.


Existen intervenciones pictóricas en el conjunto del monumento funerario realizadas a posteriori. La vertiente del interior de la iglesia sufrió una drástica intervención de estilo neomedieval a principios del siglo XX, que destruyó todo el fondo mural gótico conservado hasta aquella fecha, y todos los elementos estructurales y figurativos fueron repintados. En cambio, el lado del claustro tiene un aspecto más próximo al original, probablemente porque hasta hace pocos años era la zona de clausura del Convento.

dissabte, 20 d’agost del 2011

Románico Catalán: Maiestas Domini de Sant Climent de Taüll


Gracias a la inscripción de la bendición podemos fechar el conjunto de frescos alrededor del año 1123. Concretamente el ubicado en el ábside principal, es obra del grandioso Maestro de Sant Climent y constituye probablemente la obra pictórica más destacada de todo el arte europeo de la época.

Cristo aparece rodeado por los cuatro símbolos de los evangelistas, por ángeles y querubines. El detalle no es menos importante que la composición general. Cada cabeza individual, cada cuerpo, parece una epifanía espiritual.

Sin embargo, lo que atrae completamente al observador es la figura monumental e imponente de Cristo. Está rodeado por una mandorla con el arco iris de lograda composición; aparece sentado sobre un segundo arco iris que simboliza el nuevo cielo y la nueva tierra. La imponente mano derecha, que incluso rompe la mandorla, la tiene alzada con un gesto de dominación y bendición. Lo fascinante de la faz divina, lo sobrehumano de la cabeza, es secundado por proporciones extremadamente alargadas. En la mano izquierda sostiene un libro abierto con la inscripción Ego Sum Lux Mundi.



En las zonas pintadas de las arcadas, debajo de la imagen de la Maiestas, están representadas cinco figuras de apóstoles: Tomás, Bartolomé, Juan, Santiago y Felipe, y entre ellos la Virgen, todas ellas expresivamente desfiguradas. La Virgen alza con la mano izquierda una bandeja con la sangre de Cristo, de un rojo misteriosamente brillante. Se trata de una representación del Santo Grial, del que Catalunya era centro de veneración en la época, según Otto Demus.

La Nueva Jerusalén, descansa sobre los apóstoles y la Virgen, que se encuentran entre las arcadas de las columnas; esa visión aparecía en el lugar de origen como promesa pictórica, tras el altar y por encima de éste, donde la celebración eucarística abre a los fieles la futura salvación.

divendres, 19 d’agost del 2011

La Cuina de Divendres (19 d'Agost)


Risotto con pepinos

Ingredientes:

·         400 gr. de arroz

·         1 diente de ajo

·         2 pepinos (aprox. 300 gr.)

·         1 copa de vino blanco seco

·         1 l. de caldo de verdura

·         Queso Parmesano rallado

·         Aceite de Oliva

·         Sal y Pimienta



Poner en un Wok con un poco de aceite el ajo picadito y los pepinos pelados y troceados a los que habremos sacado las semillas. Cocer a fuego suave durante 20 minutos. Añadir el vino blanco y el arroz. Cuando se evapore, incorporar el caldo hirviendo y salpimentar. Servir cuando el caldo se consuma casi totalmente y espolvorear el queso parmesano rallado.



Estofado de Rabo de Toro

Ingredientes:

·         1 Rabo de Toro

·         1 cebolla grande

·         2 pimientos verdes

·         1 guindilla

·         2 puerros

·         4 dientes de ajo

·         1 l. de vino tinto

·         ½ l. de caldo de carne

·         Harina, sal y pimienta

·         2 clavos y nuez moscada

·         Aceite de oliva

Ponemos el rabo en adobo la noche anterior con el vino tinto, la cebolla, los pimientos, la guindilla y los puerros. Cuando vayamos a cocinarlo, retiramos el rabo y lo secamos con un paño. Lo pasamos por harina y lo freímos ligeramente en una sartén hasta que quede doradito. Reservamos en la cazuela donde haremos el guiso. En el mismo aceite rehogamos las verduras del adobo, salpimentando, y las añadimos a la cazuela. Incorporamos el vino, el caldo, las especies y un poco de caldo hasta cubrir totalmente el rabo. Lo cocinamos a fuego lento durante 2 ½ horas, removiendo para que no se pegue. Si se espesa excesivamente, añadimos caldo. Podemos acompañarlo de patatas fritas o de arroz blanco.